KabutoDentro de la enorme fauna de jugadores existen unos individuos que escapan un poco al arquetipo del magiquero: El jugador de Legacy.

Si existieran sabios venerables en Magic serian los habitué del Legacy. Honestamente, se me escapa este formato y mi pobre cerebro no podría jugar más que Stompy, Burn o un WW previas instrucciones.

 

Inclusive su nombre lo dice todo, un legado, algo que proteger y que perdura y que en este caso crece y crece con cuatro o cinco cartitas por bloque.
Miles y miles de cartas todas legales, tantas que las sorpresas podrían ser muchas y en más de un caso desagradables.

Disiento con algunos camaradas míos que ridiculizan el formato diciendo que el hecho de que existan cosas como Force of Will hacen el formato “feo”. Creo que, y esto es solo una suposición, Legacy es el recinto del saber y la máxima expresión del Magic clásico, si es que tal cosa existe.

Hermanos del cartón añejo, los jugadores de Legacy son algo así como una especia extraña, como un animal albino en la manada. Nadie entra al Magic jugando Legacy (por supuesto que no niego que existirá algún caso aislado), el primer torneito que jugamos con cierta seriedad siempre es Estándar o en menor medida Extendido. Por eso, para llegar a ser un jugador que disfruta de la anchura de este formato, estimo que debe existir un proceso de construcción.

Todos sabemos que Magic es un negocio y que siempre se privilegiaran formatos en donde este aspecto del Magic se vea potenciado. En cambio, Legacy se construye a pulmón (o por lo menos esta es la sensación que me da). Más allá de mi admiración para con los jugadores de este formato, es innegable que son unos grandes sopladores (pulmón, sopladores, se entiende?? :-) .

Entonces ¿a qué tenemos que atenernos aquellos que pretendemos empezar una cruzada en las yermas tierras de este formato? Y esta no es una pregunta disparadora, ya que pretendo contestarme en el próximo párrafo, es una pregunta honesta que te estoy haciendo a vos, que jugás Legacy y estás leyendo esto ahora.
Me tomé el tiempo de revisar en distintas paginas algunos listados de mazos para ver “que onda” y lo primero que note parecerá una obviedad pero es algo a remarcar: son muchos.

De todos los tipos y colores me observan desde el monitor y yo perplejo entrecerraba los ojos para tratar de captar la información más lentamente.

Recordé a los novatos que se arriman por primera vez a Estándar que dicen frases como “es que no conozco las cartas y no se qué armar”, y para sorpresa (y no tanta) yo estaba en esa situación ahora. Si bien juego Magic hace mucho tiempo, nunca prestaba demasiada atención a los torneos y era más un pasatiempo entre mi hermano, unos amigos y yo... tal vez si jugara semanalmente desde esa época… quién sabe.

Ok, era hora de estimar que tan dura seria la quema de billetes para armar algo jugable, y la verdad que las esperanzas se vinieron abajo, todo estaba ligeramente fuera de presupuesto. No dudo que exista en este caso también la excepción, pero mi ignorancia respecto al tema me impide encontrarla. De todas formas no tarde en darme cuenta que tal vez Legacy era más una inversión que un gasto. Si bien el metagame podía rotar y tener movimiento, si “la base esta” las cartas podrían servir para siempre, algo muy distinto a lo que pasa en otros formatos en donde lo que compramos hoy tal vez mañana lo tengamos que tirar en nuestra caja bajo la cama.

De todas formas pese a las motivaciones del tipo teóricas ya teníamos un escollo. Escollo que no pude saldar, pero que pretendo saldar algún día de mi vida.

Uno se siente un conocedor, una persona a la cual se le pueden hacer preguntas sobre el tema y responder sin titubear, pero ante un nuevo formato las puertas de la percepción se abren de par en par y pasamos a ser un lego. Esa sabiduría que creíamos tener se disuelve y somos otra vez un libro en blanco en el cual escribiremos nosotros mismos y los demás escribirán en nosotros.

Entonces, mentalizados de que somos unos novatos revisamos listado tras listado para que ocurran dos cosas: encontrar uno que nos gusta para modificar y meterle mano, y enterarnos que es imposible ganar con ese mazo siquiera una partido casual.

Sin sentirse decaído ni abatido, y siendo la perseverancia nuestra aliada y compañera, vemos con esperanza la posibilidad de algún día viajar realmente lejos para ir a esos lugares en donde todavía hay Legacy y así tentar a la suerte. Por mas que nos cocinen en el tercer turno o nos contrarresten con las tierras giradas.

Ahora somos un poquito más sabios, un poquito más ancianos, un poco más incontrarrestables. Abarcamos la esfera en casi su totalidad y degustamos de lo nuevo que irónicamente es nuevo por ser viejo.

Los hombres que no se resignan a abandonar sus Swords to Plowshares, que asimilaron al Tarmogoyf como si fuera un rey sin corona, que pueden ganarte sin sudar combeando sin siquiera dejarte pegar con un Soltari Priest, hombres que juegan un Magic duro, rápido, entrenado y sólido. Sin temor y sin piedad.

Honestamente creo que algún día Legacy dominara el mundo y todos los GP serán Legacy y todos los pro-tour serán Legacy (bueno, tal vez estoy exagerando un poco).

No creo que Extendido necesite una apología como esta, Extendido es un formato hermoso con cartas como para jugar sin problemas, para ser creativo, para sorprender. Todos sabemos que Extendido es “lo más popular” y lo que prende en seguida cuando las cartas Estándar del novato caen tras la rotación. Todos queremos Extendido, puede defenderse solo. En cambio "el legado" es algo que hay que custodiar, amar y defender. Mucho menos haría una apología de Estándar: es un lindo formato que todos jugamos, algunos hasta dirían necesario, algunos lo tirarían al tacho, algunos otros simplemente lo tratamos de disfrutar.

Palabras mas, palabras menos y encubierto en una cuasi anécdota frustrante, mi deseo y ambición es que Legacy, mas allá de de su carácter antipopular y de difícil acceso, se abra a aquellos con ambiciones y una capacidad de innovar floreciente.

Seamos artífices de nuestro propio juego y de nuestras propias posibilidades.

Así que niños (y no tanto) que juegan Magic con pasión abracen Legacy, hay mucho por descubrir y aprender.

Y a ustedes “ancianos” jugadores de Legacy, abracen a los nuevos, a los que se quieran sumas. Cuantos más jueguen el formato, mejor.